miércoles, 31 de diciembre de 2025

El hombre soviético, por Scarlat Callimachi

Scarlat Callimachi nació un 20 de septiembre de 1896, en Bucarest, ciudad donde también moriría el 2 de junio de 1975. Formaba parte de una de las familias de boyardos rumanos, cuyos antepasados, de origen griego, habían sido señores del principado de Moldavia.

Sin embargo, a pesar de su origen, fue militante del Partido Comunista, gran defensor de la revolución bolchevique, y uno de los representantes de la vanguardia literaria rumana más destacados del periodo de entreguerras. Su militancia firme, tanto en las letras como en la lucha clandestina, le hizo ser conocido, por sus camaradas antifascistas y comunistas, como "El Príncipe Rojo".

En 1917 se encontraba en Petrogrado, donde sería testigo también de la Revolución obrera de Octubre, que luego cantaría en sus poemas. 

En 1960 escribiría un libro homenaje a la Union Sovietica, titulado "Un viajero en la URSS", en el cual describe sus viajes y experiencias por el primer estado de los trabajadores de la historia, comparando la Rusia que encontró antes de la Revolución Bolchevique y la que contruyeron los trabajadores soviéticos bajo la dirección del Partido Comunista.

En uno de sus capítulos, "El hombre soviético", describe una de las principales consecuencias de la Gran Revolución de Octubre de 1917: el nacimiento de un hombre nuevo, emancipado, que se sabe dueño de su propio destino, y que fue el factor determinante que logró convertir a la recien nacida Rusia proletaria en primera potencia mundial, económica, social y militar, y en la gran vencedora del fascismo, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

EL HOMBRE SOVIÉTICO

"Sin duda, lo que más ha llamado la atención y, a la vez, admirado a los viajeros extranjeros que han visitado la Unión Soviética, desde octubre de 1917 hasta hoy, ha sido el hombre soviético.

El rol de Vladimir Ilich Lenin en la preparación de la masa del hombre nuevo, del revolucionario, del constructor del mañana, fue enorme. Gracias a su genio de educador, de guía, de director de la clase trabajadora y campesina de Rusia, la Gran Revolución Socialista de Octubre pudo ser llevada a cabo y las bases del primer estado socialista puestas sobre cimientos sólidos.

Junto a algunas decenas de miles de luchadores comunistas, junto al proletariado hambriento, junto a los destacamentos de guardias rojos,  junto al campesinado empobrecido, Lenin venció al ejército de los generales blancos y a las fuerzas intervencionistas extranjeras.


Los que fueron testigos oculares de aquellos días de Octubre y de la Guerra Civil vieron como este destacamento de revolucionarios, casi desarmados, en ropas civiles o con uniformes andrajosos, sufriendo la falta, podemos decir, del pan de cada día, derrotaron a los regimientos de cadetes, armados hasta los dientes, regimientos formados por antiguos oficiales de la armada zarista y por una unión heterogénea de diferentes elementos reaccionarios.

Estos soldados descalzos del ejército revolucionario sorprendieron a todo el mundo. Su coraje, abnegación y entusiasmo se debían, en primer lugar, al deseo de emancipación del látigo zarista y, en segundo lugar, a su voluntad de construir un mundo nuevo, un mundo propio, de los que trabajan, un mundo en el que se pudiera vivir una vida digna.

El trabajo de persuasión llevado a cabo por Lenin, junto a la vieja guardia bolchevique, había dado frutos. Los trabajadores y campesinos, la mayoría analfabetos, agotados físicamente tanto por el trabajo sobrehumano que habían realizado para bandas de infractores capitalistas, como por una desgraciada guerra,  realizaron milagros de bravura, porque en su consciencia penetraban los primeros rayos de un nuevo amanecer, deseado por la mayoría, esperado con emoción.

La Revolución de Octubre, y la lucha revolucionaria de los siguientes meses, puede ser comparada con la erupción de un volcán cuya lava quema, destruye hasta los cimientos el mundo viejo: el mundo de los productores de riqueza, hambrientos y desnudos, y el de los explotadores, lleno de lujo.

Tras el final de la guerra civil, es decir, después de la victoria del ejército revolucionario, siguieron unos largos años difíciles, de tiempos de grandes necesidades, que exigieron sacrificios de todo tipo.

Los años difíciles también fueron vencidos por el hombre soviético.

El hombre soviético, el hombre nuevo, era una realidad, no un mito, como decían los malintencionados, los enemigos de la joven república soviética.

Con una fe ciega en el poder de su trabajo, casi siempre con una sonrisa en la cara, con la frente surcada de preocupaciones, problemas u, otras veces, ira, el hombre soviético venció todas las dificultades que se interpusieron en su camino.

Cuando al principio un viajero extranjero llegaba desde muy lejos únicamente para ver al hombre soviético, al hombre soviético en el trabajo, se quedaba boquiabierto, esta es la palabra, de lo que veían sus ojos: un hombre envejecido por el trabajo y las necesidades, con herramientas anticuadas, pero en su mirada centelleaba una gran alegría, una confianza plena en el poder de su trabajo, un amor profundo hacia su joven república socialista. El pasado había sido derrumbado con sus manos, y el futuro debía ser construido con sus manos también. Eran conscientes de su papel en la historia y quería representarlo con dignidad. Este era el hombre soviético en los primeros años tras la Revolución  de Octubre.

Los años oscuros pasaron, así como pasan los nubarrones por un cielo que ha descendido cerca de la tierra.  El firmamento de la Unión Soviética se iluminaba. El hombre soviético había vencido al hambre, al frío, a las dificultades. El hombre soviético construía fábricas, escuelas, centros culturales, hospitales… Los escombros de la vieja Rusia zarista eran retirados y un nuevo mundo amanecía como de las profundidades de la tierra, arrancado con una barita mágica. La barita mágica era la mano del hombre soviético.

Llegó el año 1941. Invasión de las hordas fascistas de Hitler. Ciudades, pueblos, en llamas.

Saqueos. Muertos…muertos…El hombre soviético toma las armas.

¿Quién no ha leído sobre los hechos heroicos de los defensores de Leningrado? ¿Quién no ha seguido las fases de la batalla de Stalingrado? ¿Quién no ha escuchado sobre la valiente lucha de los partisanos? El mundo entero se admira.

El vencedor de Stalingrado fue el hombre soviético. El hombre que había llevado a cabo la Gran Revolución Socialista de Octubre.

Debo reconocer que mi mayor deseo en los viajes que he realizado a la Unión Soviética era, en primer lugar, conocer al hombre soviético; el hombre soviético sobre el que había oído tantas hazañas, del que había leído tantas páginas.

Y en realidad el hombre soviético tiene algo especial frente a los demás hombres: es optimista, sincero, alegre, confiado tanto en el extraordinario destino de su patria, como en el poder de su trabajo.

He visto a la juventud regresando del trabajo, chicos y chicas felices, discutiendo con pasión, bromeando, riendo. El cansancio de sus caras estaba iluminado de un deseo indescriptible de vida, de una ardiente confianza en el mañana, el día de su felicidad; ya no se veía a la juventud pesimista, cansado física y moralmente, sin fe en sus capacidades, sin esperanza, obsesionado por la muerte, la juventud de, por ejemplo, las dolorosas novelas de Dostoievsky.

He seguido a estos jóvenes muchas veces, tanto por los bulevares de Moscú como por las calles de Leningrado y por los parques de otras ciudades más pequeñas.  Iban los chicos y las chicas cogiéndose de la mano o del brazo, hablando ruidosamente o en susurros, con la mirada perdida hacia las sombras de la noche o mirándose a los ojos.

En su actitud y en sus gestos había una admirable pureza y sinceridad, podría decirse un romanticismo olvidado, desde hace mucho, por los que hemos crecido en otro ambiente moral y social.

En algunas estaciones de autobús y trolebús, o en la boca del metro, los grupos se separaban dirigiéndose cada uno hacia su casa. Su despedida era simple: un caluroso apretón de manos o un beso en la frente o en las mejillas, un beso puro de amistad, de amor tímido, nada del beso sensual y salvaje de las grandes ciudades occidentales.

Allí donde encuentras a un joven soviético - sean chicos, chicas o ambos sexos – se aprecia una imagen viva de una nueva vida, de una vida que nosotros no tuvimos la felicidad de conocer en nuestra juventud.

Los trabajadores de las fábricas parecen a primera vista ser hombres con alma cerrada, podríamos decir que un hombre poco amigable frente al extranjero que le visitaba en su lugar de trabajo: es decir, en la fábrica, en la obra, en el taller. Pero tras el primer saludo del extranjero, la frente se relaja y sus ojos se iluminan, respondiendo, unos con timidez, susurrando, otros con voz segura, al saludo del huésped llegado por sorpresa.

Y entonces uno se puede dar cuenta muy bien del carácter del hombre soviético: serio, concienzudo, dominado por un solo pensamiento, cumplir con su deber. Esto no significa, sin embargo, que sea un simple robot; la mejor prueba la tenemos entonces cuando charlamos con él y cuando el obrero, de cara y brazos negros, con chorros de sudor en la frente, se transforma en un hombre sociable, amistoso, profundamente humano. Tras una corta conversación, te separas de él con tristeza, así como te separas de un amigo.

El hombre soviético lee, y lee mucho.

Los taxistas cuando tienen un momento de relax, leen: periódicos, literatura, o libros técnicos; tanto los jóvenes como los mayores en los parques, en los bancos de los bulevares, leen; los viajeros en el autobús llevan, casi todos, un libro sobre sus muslos; las azafatas de los vagones del tren leen los más valiosas novelas de la literatura clásica rusa y soviética y los más recientes libros técnicos.

Todos los hombres soviéticos leen para instruirse, para escapar del cansancio del trabajo, o para pasar un tiempo agradable.

El libro es una de las principales armas del hombre soviético.

El hombre soviético es hospitalario tanto con los paisanos como con los extranjeros; él no hace distinción de raza. Es una de las características del hombre nacido después de la Gran Revolución Socialista de Octubre.

El hombre soviético es un hombre nuevo, demostrando esto en la Gran Revolución de Octubre, con los éxitos de los planes quinquenales, en los años de la guerra defendiendo a la patria, en los años de construcción del comunismo.

El hombre soviético es el más hermoso símbolo del mundo nuevo".

(Un viajero en la URSS -Un calator prin URSS-, Scarlat Callimachi, Editura de Stat Pentru Literatura si Arta, 1960, pag. 94, traducido por Un vallekano en Rumanía).

viernes, 12 de julio de 2024

Entrevista a Andrey Safonov, diputado del Consejo Supremo de la República de Transnistria (del diario bielorruso Minskaya Pravda)

Publicamos a continuación la entrevista de Anastasia Kubareva, del diario bielorruso Minskaya Pravda, al diputado del Consejo Supremo de la República de Transnistria, Andrey Safonov. En ella se repasa la historia de la joven república, todavia en lucha por su reconocimiento internacional, los acontecimientos que llevaron a la disolución de la URSS y la independencia de Transnistria o Gagauzia frente a la República Moldova, la deriva profascista de la actual República Moldova, de la mano de la títere de la OTAN Maia Sandu, actual presidente del país, y la situación de la guerra de Ucrania y sus repercusiones en la región:



"Andrey Safonov es una figura importante en la política moderna de Transnistria. En 1986 se graduó con honores en la Facultad de Historia de la Universidad Estatal de Chisinau que llevaba el nombre de V. I. Lenin. Es politólogo y figura pública de la República de Transnistria. Andrei Mikhailovich luchó con todas sus fuerzas para salvar a la URSS. En 1989, participó en la creación del Intermovimiento “Unidad” y se convirtió en miembro de su Presidium. Fue atacado por nacionalistas. Un año más tarde se convirtió en diputado del Consejo Supremo de la República Socialista Soviética de Moldavia. Miembro del grupo parlamentario “Moldavia Soviética”, que defendía la salvación de la Unión Soviética.

Nuestro héroe es uno de los iniciadores de la creación del movimiento de diputados de toda la Unión. En aquel entonces, en la prensa soviética, Andrei Safonov se dirigió a Mikhail Gorbacheo y exigió su renuncia al cargo de presidente de la URSS por traición. En 1991-1992, en la primera composición del Gobierno de la República de Transnistria, fue responsable de ciencia, educación pública y cultura. Poseía el nº 2 como miembro del Gobierno de la República de Transnistria.. Estuvo en el comité de combate de Bender, asediado por las tropas moldavas durante la guerra de independencia.

Dirigió la agencia de noticias de Transnistria "Olvia-press", fue cofundador y editor del semanario independiente de Transnistria "Novaya Gazeta". Se postuló para presidente del país en 2001, 2006 y 2011. Actualmente es diputado del Consejo Supremo de la República de Moldava de Pridnestrovia (República de Transnistria). ¿Cuándo surgió el nacionalismo reaccionario en Moldavia? ¿Cuál es la peculiaridad de la política interna del PMR? ¿Y por qué camino está liderando Maia Sandu a Moldavia? Andrei Safonov habló de esto y mucho más en una entrevista exclusiva con Minskaya Pravda.

— ¿Cómo fue tu juventud cuando estudiabas en la Universidad Estatal de Chisinau? ¿Cómo caracterizaría la vida en la Moldavia soviética?

“Tanto nuestra infancia como nuestra juventud fueron verdaderamente felices. ¡En los tiempos de Brezhnev había una verdadera estabilidad de hormigón armado! Y en Moldavia, a esto se le sumó un clima maravilloso y suave (que en aquellos días no se parecía a los subtrópicos, como lo es ahora), buenos suministros y tierras fértiles y fructíferas, que hasta el día de hoy producen una variedad de verduras y frutas. ¡Sí, te chuparías los dedos! La única lástima es que se importa demasiado "plástico" extranjero, que, por algún malentendido, se llama también "verduras y frutas".

Como en las regiones de la Unión Soviética, en Moldavia nunca se introdujeron cartillas. Bueno, quizás al principio después de la Gran Guerra Patria, pero luego desapareció. Por lo tanto, mis amigos y yo en la escuela y la universidad percibimos la vida en los años 70 y 80, y esto fue casi todo el gobierno de Leonid Ilyich, como verdaderamente soleada y brillante. Nací en 1964, fui a la escuela en 1971 y me gradué en 1981 en Chisinau. El mismo año ingresé en la Facultad de Historia de la Universidad Estatal de Chisinau, que llevaba el nombre de Lenin. Y en 1986 me gradué con honores en la facultad de historia. Sí, en 1986 Gorbachov ya llevaba un año en el trono de la Unión, pero todavía estaba relativamente escondido y disfrazado. Por lo tanto, cuando me gradué de la escuela secundaria, la amenaza del caos y la pesadilla aún no había llegado.

Aunque mis amigos de la universidad no me creían, desde los primeros días de su ascenso les dije: ¡es un aventurero! ¿Cuál fue el valor de su jactancia que aseguró que para el año 2000 cada familia soviética tendría un apartamento o una cabaña independiente? Por eso me alegro sinceramente de mi infancia y juventud en la Moldavia soviética. Y con el alma pura proclamo el brindis: "¡Gracias al camarada Brezhnev por nuestra feliz infancia!"

— En 1989, junto con las reformas de Gorbachov, surgió en Moldavia el nacionalismo reaccionario, que pretendía unirse con Rumanía y acabar con el mundo ruso en este territorio...

- No, no en 1989. ¡Más temprano! Aquí debemos recordar la situación general en la Unión. Y fue tal que sonó la alarma en enero de 1987: comenzó una ola de ataques contra Stalin en la prensa soviética, acompañada de referencias al Pleno de enero del Comité Central del PCUS con sus decisiones sobre la “democratización”. Parecía absurdo, salvaje e ilógico: dado que las autoridades reconocieron que el país había sido un desastre durante las últimas décadas,   lo que denominaban "estancamiento", significaba que era necesario restablecer el orden, lo que el tenaz Andropov intentó hacer durante su mandato. reinado corto.

Y entonces, de repente, parecieron regresar los tiempos de Khrushchev, durante mucho tiempo hundidos en el olvido, con demagogia sobre "desacreditar el culto", con elogios a Trotsky, Zinoviev, Bujarin, quienes fueron inmediatamente rehabilitados. Mis amigos historiadores y yo entendimos perfectamente la esencia de lo que estaba sucediendo: un ataque a Stalin es un ataque a un Estado fuerte, y a la actitud de Gorbachev-Yakovlev sobre el "régimen estalinista criminal" le seguiría la conclusión sobre el criminal original, esencia sangrienta de la Unión Soviética como estado. Esto significa que había empezado la “obra” de destruir la Unión, a desmembrarla. Así ha sido desde 1988. Por cierto, allá por 1987, tuvieron lugar las primeras manifestaciones de los entonces pocos nacionalistas bálticos, que salieron a protestar contra el Pacto Ribbentrop-Molotov y, en consecuencia, contra la “ocupación soviética”. Y estos sinvergüenzas no fueron arrestados, encarcelados ni golpeados, al final, por tales actos antiestatales. Así lo confirmo: se había iniciado la destrucción de la Unión, y todo esto estaba dirigido desde Moscú, desde la camarilla Gorbachov-Yákovlev.

Más tarde, a finales de 1989, el Congreso de los Diputados del Pueblo de la URSS, como ovejas que van al matadero, condenó, por instigación de Alexander Yakovlev, el “Pacto Ribbentrop-Molotov”, como una supuesta conspiración entre la URSS y el Tercer Reich para “dividir Europa”. Los nacionalistas de Moldavia y de los países bálticos entraron en éxtasis: ¡Moscú reconoce su propia ocupación de Besarabia, Estonia, Letonia y Lituania! Entonces, a partir de 1987-1988 comenzamos a luchar contra esto, en la prensa, en la televisión y en la radio. Y desde 1989 crearon un contrapeso al movimiento nacionalista prorrumano: el movimiento de Unidad. Abogábamos por la preservación de la Unión y la preservación de Moldavia dentro de la Unión.

— ¿Qué impulsó al pueblo de Moldavia a crear la República de Moldavia de Pridnestrovia? ¿El colapso de la URSS sólo trajo sufrimiento y dolor?

— El colapso de la Unión no proporcionó nada bueno a los habitantes de la República Socialista Soviética de Moldavia. La producción resultó muerta: muchas fábricas, incluida la planta de computadoras de Chisinau, la planta de tractores de Chisinau y otras, que operaron hasta 1993. En Transnistria (que está principalmente la margen izquierda del Dniéster, originalmente industrial), la situación resultó ser mejor: aquí la base de producción todavía se conserva parcialmente.

 William John Gauthier, flickr.com

Mucha gente perdió sus trabajos. En lugar de trabajar en casa, en las fábricas y en el sector agrícola (en magníficas tierras fértiles), cientos de miles huyeron a países europeos o a Rusia. El único trabajo restante sería, prácticamente, cuidar a los pensionistas dejados atrás por los emigrados.

Sin embargo, en 1989, la economía de la URSS todavía estaba funcionando, pero el nacionalismo ya hacía estragos en sus manifestaciones más estúpidas. ¡Pero en Moldavia fue realmente único!

Aquí no se trataba tanto de la independencia de la URSS, sino de la anexión de la República Socialista Soviética de Moldavia a Rumania. ¿Bandera? ¡Dame una copia de la tricolor rumana! ¿Latín? Hacemos una traducción del idioma moldavo del alfabeto cirílico original al alfabeto latino, ¡para que sea como en Rumania! ¿Nombre de la nación y el idioma? Cámbiele el nombre a idioma rumano y a nación rumana, ¡pero no hay pueblo moldavo! Esto se dijo entonces, pero ahora en Chisinau ya es un axioma para los nacionalistas “revividos”. Pero para los transnistrios, para los partidarios de la URSS y para los partidarios de la Moldavia independiente, esto fue un signo de la inminente tercera ocupación repetida de su tierra natal (la primera ocupación tuvo lugar en 1918, la segunda en 1941, durante la unión del rumano Antonescu con la Alemania de Hitler).

Fue entonces cuando surgió una firme convicción: uno puede salvarse sólo mediante la creación de su propio estado. Así, el 19 de agosto de 1990 nacieron la República Gagauza y el 2 de septiembre de 1990 la República Moldava de Transnistria.

— ¿Existen similitudes entre la Guerra Civil en Moldavia en la década de 1990 y el conflicto en Ucrania que comenzó en 2014?

 — La situación de Moldavia es única. ¿Por qué? Ya hemos dicho que aquí el nacionalismo tenía como objetivo en gran medida eliminar el propio Estado y abandonar el nombre del propio pueblo y la lengua materna. Esto alejó a muchos moldavos en ambas orillas del Dniéster de los rumanos, y los moldavos de Transnistria apoyaron casi por completo la creación de la Republica de Transnistria. ¡Defendieron la nueva República con la guerra! Esto llevó a los poseídos nacionalistas de Chisinau al estupor.

novostipmr.com

Y aquí debemos aclarar el punto más importante. Dijimos que la República de Transnistria fue creado el 2 de septiembre de 1990. Pero por primera vez se planteó la cuestión de la condición de Estado de Transnistria en el verano de 1989, cuando se dijo que el idioma oficial de la República Socialista Soviética de Moldavia sería sólo el idioma moldavo, ¡y el ruso no! Esto es lo que hicieron en la sesión del Consejo Supremo de la república todavía unificada el 31 de agosto de 1989. Y al mismo tiempo adaptaron el moldavo al latín, para que fuera como en Rumania. La confrontación, por tanto, se libró durante un año dentro de la todavía no dividida Moldavia soviética. Sí, y dentro de la Unión Soviética formalmente existente, pero en realidad ya medio muerta.

Pero a partir de agosto-septiembre de 1990, la RSS de Moldavia podría considerarse dividida, por lo que el enfrentamiento entre Chisinau y Tiraspol ya era de carácter interestatal. Y la guerra en el Dniéster, que se libró en marzo-julio de 1992, ya no fue civil,  sino interestatal: Moldavia-Transnistria.

Y unas palabras sobre el factor externo. En nuestro caso, la intervención de Occidente y, en particular, de Estados Unidos, en la guerra de 1992 no fue muy significativa. La rumana,  ¡sí! En la primavera y el verano de 1992 se transportaron armas en trenes, como lo confirmó en una entrevista televisiva el Ministro de Defensa ruso, el general de ejército Pavel Grachev. Ahora, por supuesto, la situación es diferente. Los estadounidenses y el bloque de la OTAN son los principales proveedores de armas a Moldavia para cambiar el equilibrio militar en el Dniéster. El objetivo es claro: preparar un ataque contra Transnistria y contra las tropas rusas estacionadas aquí, ocupar Transnistria y liquidar su independencia. Y al mismo tiempo, poner fin a la influencia rusa a ambos lados del Dniéster. En la propia Moldavia ya se está quemando esta influencia con un hierro candente. Por ejemplo, el 1 de julio de este año, informaron los medios, el Consejo de la Unión Europea proporcionó asistencia a las fuerzas armadas de Moldavia por un monto de 9 millones de euros para modernizar la defensa aérea del país. Además, esta decisión parece complementar la ayuda ya proporcionada por valor de 41 millones de euros destinada a modernizar el ejército moldavo en los ámbitos de movilidad, vigilancia aérea, guerra electrónica y logística.

 En 2023-2024 se realizan continuamente ejercicios militares en Moldavia, incluido el entrenamiento en batallas en las ciudades con el objetivo de capturarlas. Los participantes habituales en los ejercicios son militares de Estados Unidos, Rumania y Moldavia. ¿De quién son las ciudades que planean apoderarse? ¡Solo los de Transnistria! Simplemente no tienen a nadie más a quien capturar.

— Usted fue jefe del Departamento de Ciencia, Educación Pública, Cultura y Religión de la Republica de Transnistria y ahora es diputado del Consejo Supremo. ¿Cuáles son las diferencias significativas entre la política interna de Transnistria y la política de Moldavia después de más de 30 años de secesión?

 — Nuestra política interior es una política de protección social de la población. Desde hace varios años, las tarifas de los servicios públicos no han cambiado, aunque los recursos de Pridnestrovie, por supuesto, son limitados. No puede ser de otra manera, porque inicialmente Transnistria tuvo que comportarse favorablemente con los “poseedores” de Chisinau, trabajando sobre la base de las recomendaciones de las instituciones financieras occidentales. Y estas recomendaciones son bien conocidas: reducción del gasto social, recortes en los pagos, “libertad” de todos los precios y aranceles y una ruptura en la cooperación económica mutuamente beneficiosa con Rusia. El ejemplo más llamativo: la negativa a comprar gas ruso a bajo precio, un intento de reorientarse hacia el gas procedente de Europa a través de Rumanía. Es cierto que resultó que este gas también es ruso, solo que "europeo" y, por tanto, más caro. Sin embargo, ¿por qué sorprenderse, ya que incluso la presidenta de Moldavia, Maia Sandu, trabajó anteriormente en la oficina del Banco Mundial en Washington? En lo que a mí respecta, personalmente trabajé en la primera composición del gobierno de Transnistria. Incluso recuerdo que tenía el DNI número 2. El número 1 era del presidente Igor Nikolaevich Smirnov. Entonces el trabajo ministerial se asoció con la amenaza de decir adiós a la libertad si era secuestrado por los servicios especiales moldavos, como fue el caso de Smirnov en 1991. Fue rescatado por activistas sociales que bloquearon el ferrocarril.

Y otros fueron asesinados, como en 1992 el jefe del distrito de Slobodzeya de Transnistria, Nikolai Ostapenko, cuyo coche fue baleado por terroristas creados por la seguridad del estado de Chisinau. De una forma u otra, el gobierno de Transnistria tomó cosas buenas de la URSS (protección social, respeto por el heroísmo del pueblo en la Gran Guerra Patria, una valoración extremadamente positiva de ser parte del Imperio Ruso y de la URSS, etc.).

— Desde 2022, la Unión Europea ha adoptado una resolución según la cual Transnistria está “ocupada” por Rusia. ¿Cuál es su opinión sobre las provocaciones agresivas de Occidente contra su país?

- Tonterías, por supuesto. Esto muestra la degradación de la política y los políticos occidentales, que son incapaces de comprender que los países no se crean en las oficinas de las grandes potencias, sino que surgen por voluntad popular: a través de reuniones, elecciones, referendos. Así se creó la República de Transnistria.

REUTERS

O tal vez sí lo entienden, simplemente evalúan a nuestro país no como un estado separado, sino sólo como una entidad aliada de Rusia que necesita ser comprometida y destruida. De ahí su calumnia contra Transnistria. Pero nada les saldrá bien, por muy difícil que sea para nosotros. Transnistria tiene un gran margen interno de seguridad. Y no estamos solos.

— Su república está bajo amenaza de invasión, tanto de Moldavia como de Ucrania. ¿Cómo es estar en medio de dos países “peligrosos”? Si el ejército ruso libera Odessa, ¿cree que Tiraspol podría unirse posteriormente a Rusia?

— Esta pregunta requiere una respuesta extremadamente franca. Para los pridnestrovianos, cualquier desacuerdo, incluso el más mínimo, entre Moscú y Kiev es una tragedia. Después de todo, Transnistria es el verdadero puente entre Rusia y Ucrania. Un tercio de nuestra población son ucranianos, un tercio son rusos y un tercio son moldavos. Hay otras nacionalidades: en total, según fuentes abiertas, ¡son 74! ¡Y todos salieron a defender la República en 1992! Por tanto, la amistad de los pueblos de Rusia y Ucrania es garantía de nuestra seguridad y estabilidad. Durante la guerra acudieron en nuestra ayuda soldados de Rusia y Ucrania, así como de otras repúblicas de la antigua Unión, incluida Bielorrusia. ¡Honor y gloria a todos ellos!

Lo recuerdo como si todo hubiera pasado ayer. Después de todo, entonces yo era el presidente de la Comisión Estatal de Transnistria para la evacuación de ciudadanos de la zona de combate. Entonces nadie dormía por la noche, interactuando, entre otras cosas, con las autoridades ucranianas para garantizar la seguridad de nuestros conciudadanos. Por eso, a nosotros, como a nadie, nos interesa que no corra sangre entre pueblos hermanos.

Los nacionalistas prorumanos de Moldavia están tratando de utilizar lo que está sucediendo, frotándose las manos, para sus propios fines, quienes se alegran y piden utilizar la "experiencia de Karabaj" para "resolver el problema de Transnistria". Es decir, atacarnos y destruir la República. Por lo tanto, nuestro primer pensamiento es que los pueblos de Rusia y Ucrania deben vivir en amistad y unión. No conocemos qué fórmula se encontrará en este caso.

Pero nuestro objetivo es que ambos pueblos hermanos, desde ambas partes, apoyen a Transnistria. Entonces los "nazis" de Chisinau meterán la cola entre las piernas. La amenaza de su ataque a Transnistria será eliminada o al menos minimizada.

— ¿Por qué camino conduce Maia Sandu a Moldavia? ¿Es posible que Moldavia se una a la UE y a la OTAN sin resolver sus problemas internos?

"Ella está llevando al país por un camino peligroso". Su administración y el partido gobernante, del cual ella es líder informal, hicieron lo siguiente.

En primer lugar, se interrumpió el proceso de negociación con Transnistria. Desde 2019, no se han celebrado reuniones de trabajo en el formato internacionalmente reconocido “5+2” (Transnistria y República Moldova- partes en el conflicto, Rusia-Ucrania - países mediadores y garantes del acuerdo; OSCE - mediador, EE.UU.- UE - observadores). En segundo lugar, se han interrumpido casi todos los vínculos con Rusia, incluidos los vuelos directos. Al mismo tiempo, casi todos los diplomáticos de la embajada rusa fueron expulsados. Casi todos los medios y sitios de Internet rusos están bloqueados. En tercer lugar, se está inflando a Moldavia con armas occidentales y se están practicando ataques a ciudades de Transnistria en ejercicios dirigidos por instructores occidentales y rumanos; Ahora los ejercicios continúan casi sin interrupción durante 2 años: 2023-2024. En cuarto lugar, desde el comienzo de su reinado (2020), Maia Sandu se negó a reunirse con los presidentes de Rusia y Transnistria, así como con Bielorrusia.

Maia Sandu

Tampoco asistió nunca a una sola cumbre de líderes de los países de la CEI: las autoridades de la República de Moldova declararon su intención de retirarse completamente de esta organización fraternal. Pero encontró tiempo para reunirse con la traidora Tikhanovskaya cuando llegó a Chisinau. No se necesitan comentarios.

En cuanto a la OTAN, las declaraciones de este bloque agresivo de que supuestamente no acepta como miembros a países con conflictos no resueltos son demagogia para taparles los ojos. Esta alianza tiene tantos crímenes conocidos en su historial que pueden hacer cualquier cosa para dañar a Rusia. De hecho, Occidente está librando una guerra con Rusia y, en este plan, Moldavia está destinada a desempeñar el papel de carne de cañón. De lo contrario, ¿por qué los militares occidentales están entrenando a sus colegas moldavos para asaltar ciudades de Transnistria en el campo de entrenamiento de Bulboaca (que no está lejos de la zona de seguridad del conflicto entre Moldavia y Transnistria)?

Además, los analistas han llegado a la conclusión de que algún día las autoridades occidentales y rumanas de Chisinau podrían llegar a un acuerdo con Rumania sobre un espacio de defensa común. ¿Qué tipo de país es Rumania? Así es, miembro de la OTAN. Entonces puedes prescindir de la entrada oficial a esta organización armada.

Y de aquí pasamos a la segunda parte de su pregunta: sobre la posibilidad de que Moldavia entre en la UE. Creo que nadie llevará a cabo negociaciones rutinarias y largas con Chisinau sobre dicha adhesión. No es la misma situación geopolítica. Todo está cambiando rápidamente. Más bien, se jugará el escenario de una absorción forzosa de toda la antigua Moldavia soviética por parte de Rumania. Los rumanos también intentarán capturar Transnistria y Gagauzia. Pero esto dependerá en gran medida de las acciones de Rusia, a la que esperan tanto los residentes de Transnistria como de Gagauzia y los partidarios de una Moldavia independiente.

— ¿Cómo ve el futuro de su país a corto y medio plazo? Y lo más importante, ¿qué tipo de futuro quieres? 

TAS

“No nos es dado conocer el futuro, pero luchamos para garantizar que sea seguro, estable y alegre para la gente. Tampoco sabemos cuál será la posición y las acciones reales, así como las capacidades de los “grandes jugadores”. Por tanto, partiremos de las realidades, así como de nuestras directrices de política exterior.

Intentemos formularlo punto por punto. Primero. Haremos todo lo posible para preservar la independencia de la República de Transnistria. Segundo. Estamos trabajando para una entrada fuerte en el proyecto de integración euroasiático, porque tiene como objetivo mantener y desarrollar el sector real de la economía y, sobre todo, la producción.

Los pueblos de la ex Unión Soviética están cerca de nosotros, por lo que nos gustaría mucho participar en el movimiento de unificación en el espacio de nuestra antigua Potencia común. Tercero. Para los pridnestrovianos, una paz duradera en el Dniéster y, de hecho, en el suroeste de la antigua URSS, es extremadamente importante. Sobrevivimos a la agresión de los nacionalistas pro rumanos en 1992 y ahora estamos haciendo todo lo posible para evitar que vuelvan a explotar los proyectiles y las armas de fuego en nuestra tierra. Como dijo acertadamente en algún momento el mismo Joseph Vissarionovich Stalin, “defendemos la paz y defendemos la causa de la paz”. Cuatro. Buscamos el reconocimiento internacional de nuestra independencia, aunque creemos que el reconocimiento principal es el reconocimiento de nuestro propio pueblo. No somos los únicos; muchos países están logrando lo mismo.

De hecho, desde finales de los años 1980, el mapa político del mundo ha cambiado irreversiblemente y una variedad de países han obtenido reconocimiento: Abjasia, Kosovo, Osetia del Sur, Timor Oriental, Sudán del Sur y muchos otros. ¡Transnistria tiene todo el derecho a lograr lo mismo! ¡Y definitivamente lo lograremos!"

fuente: https://mlyn.by/08072024/pridnestrove-mostik-mezhdu-rossiej-i-ukrainoj-intervyu-deputata-pmr-andreya-safonova/

martes, 27 de febrero de 2024

Los guerrilleros comunistas rumanos en la Segunda Guerra Mundial

La Segunda Guerra Mundial se caracterizó, entre otras cosas, por el surgimiento de guerrillas o movimientos de resistencia en todos los paises ocupados por la Alemania nazi y sus aliados, e incluso en los que se aliaron desde el primer momento con el fascismo. Como sabemos en España, donde en abril de 1939 habia terminado la guerra civil con el triunfo del general golpista y genocida, Francisco Franco, y que se declaró en teoría neutral en el conflicto europeo, surgieron movimientos guerrilleros por todo el pais, que se conocen como "los maquis", la mayoria de ellos dirigidos por el partido comunista desde el exilio.

"Viva el Ejército Rojo libertador"
La resistencia francesa, organizada también en torno al partido comunista y otros movimientos
izquierdistas, quizas es la mas conocida a traves de la propaganda occidental, y fue integrada tambien por brigadistas internacionales de la Guerra Civil española exiliados tras el fin de la guerra española, lo que le dió un caracter multinacional (muchos de los rumanos que lucharon por la libertad en España lo siguieron haciendo despues en la resistencia francesa).

Los partisanos de Tito en Yugoslavia o las guerrillas griegas son otros de los muchos ejemplos conocidos de grupos antifascistas que se enfrentaron al fascismo, y que fueron clave para la victoria, a pesar de que en el pais héleno la victoria les fue escamoteada para entregárselas a las oligarquías que no movieron ni un dedo en la lucha (y al contrario simpatizaron siempre, como en todos los paises capitalistas, apoyando abierta o clandestinamente al nazismo).

También hubo partisanos comunistas en la mismisima Alemania, o en Italia, en pleno corazon del fascismo europeo, en Holanda, Noruega, Polonia, y, por supuesto, en los territorios ocupados por los nazis y sus aliados en la Union Sovietica (Republica Moldova, Ucrania, Bielorrusia, Lituania, etc..)

Sus formas de lucha fueron variadas, desde la guerrilla rural, hasta el combate urbano, pasando por el espionaje, y en general, como hemos dicho, detrás de sus acciones estaba la organización mas o menos directa de los partidos comunistas nacionales (vinculados todos ellos a traves de la internacional comunista).

Aunque no es demasiado conocido (y la propaganda anticomunista se ecarga de ocultarlo tenazmente) tambien hubo guerrilleros y partisanos antifascistas en territorio rumano. Estos son mantenidos en el olvido por los que fueron derrotados por aquellos durante la SGM y que volvieron a imponer su poder en los años 90, tras la desintegración de la URSS. Mientras se convierte en héroes a los grupos profascistas formados por exlegionarios y partidarios del nazismo que se crearon tras la derrota del régimen de Antonescu, y que se refugiaron en las montañas tras el triunfo del Socialismo en la Segunda Guerra Mundial, aquellos que lucharon y derrotaron al fascismo, muchos de ellos dando su vida, se mantienen en el olvido o son criminalizados por los medios de propaganda de la tiranía del capital.

Sin embargo, la labor de los comunistas clandestinos en Rumania se desarrolló durante toda la guerra, y especialmente desde la primavera de 1944, cuando el ejercito rumano-alemán estaba ya en retirada en las estepas rusas, huyendo del Ejército Rojo, formado también por comunistas rumanos, con el rabo entre las piernas. Quizás su importancia en la victoria final no fue tan esencial como la de otros movimientos de resistencia (como en el caso de los pueblos sovieticos, Yugoslavia, Grecia o Francia, por ejemplo). Sin embargo,  y amparados en el cada vez mas extenso movimiento comunista interior, que había ido creciendo después de la creación del partido de los trabajadores en 1921 (dirigido por  comunisctas como Gheorghe Gheorghiu Dej, Gheorghe Apostol, o Nicolae Ceausescu) y, sobre todo, tras la invasión alemana, se tejió una red de resistencia que fue complementada con el envío de partisanos-guerrilleros rumanos desde la URSS.

Es bien sabido que la mayoría de los soldados rumanos en el frente ruso eran trabajadores o campesinos, forzados por las élites (cuyos miembros privilegiados no luchaban, por supuesto, en primera linea), y que eran enviados a enfrentarse a sus camaradas rusos en nombre del rey y lo que este representaba (oligarquia, injusticia social, capitalismo, y control por unos pocos de los medios de produccion, es decir pobreza y miseria para la mayoría).

Ceausescu, Apostol, y otros miembros de la resistencia antifascista 
esperando al Ejercito Rojo en Bucarest (Colentina-agosto 1944)
Así que, con miembros reclutados de entre los prisioneros rumanos capturados por el Ejercito Rojo o los antifascistas que se habían refugiado en el país de los trabajadores, los grupos de guerrilla eran instruídos, pertrechados con armamento, dinero, con aparatos de radio,  etc.., y luego eran infiltrados detrás de las líneas alemanas y fasciorumanas, para actuar especialmente contra las líneas de abastecimiento.

Uno de esos grupos fue el ´Grupo Alpin Carpati´, integrado por 15 miembros y encabezado por el subteniente Ilie Banica. La misión de dicho grupo , durante la primavera de 1944, era la de minar y destruir los trenes de mercancías que circulaban por el Valle del Prahova, la rica zona petrolifera rumana, y que abastecían a las tropas alemanas que luchaban en el frente oriental.

En el  Archivo del Centro para la Historia Oral de la Radiodifusion Rumana se guarda una entrevista de 1956 con Ilie Banica, en la cual el mismo cuenta cómo se formó dicho grupo:

´´El grupo de guerrilla Carpati fue constituído en la Unión Soviética, a solicitud de varios prisioneros de guerra que habían pasado ya por escuelas anti-fascistas, al igual que fue creada la División del ejercito rojo "Tudor Vladimirescu" (dirigida por la comunista rumana Ana Pauker miembro del Komitern). Hubo también prisioneros rumanos que no participaron en la creación de esa división, y que siguieron una escuela anti-fascista superior. Durante estos cursos, expresaron su voluntad de llevar a cabo la lucha guerrillera. Tras terminar la escuela anti- fascista, a mí me enviaron a participar en varias misiones en Crimea, para hablar al megáfono a los militares rumanos desplegados allí, y decirles que no valía la pena morir en vano, que se entregaran valientemente, ya que los soviéticos no iban a fusilarles. Al regresar a la escuela, pedi a la dirección que me permitiera que, junto con los compañeros que conocía, nos fueramos a nuestro país para luchar como guerrilleros. Me satisfacieron este deseo, en el sentido de que se me permitió elegir algunos compañeros, junto con los cuales salimos para Rumanía.´´

El grupo recibió ayuda de los soviéticos, para cruzar la línea de la frente. Al cabo de casi una semana de caminar discretamente, y con la ayuda de unos civiles, el grupo logró establecer su base de acción en el Valle del Prahova. Desde allí, empezaron las acciones de sabotaje:

´´La misión de nuestro grupo era contribuir, con el material que teníamos, a la destrucción de materiales de guerra y sobre todo, a impedir la salida del país de los productos y del petroleo rumano destinados al abastecimiento del frente. Con este fin, teníamos a nuestra disposición materiales explosivos para hacer estallar las bombas que colocamos, y para destruir centenares de vagones que transportaban leña o se encontraban en las estaciones de ferrocarril (...) No podría decir si minamos 16 o 18 trenes, pero aproximadamente, ésta es la cifra.´´

A finales del mes de julio, los guerrilleros empezaron a enfrentarse directamente contra los militares y las tropas de la policia, que dispersaron el grupo. Algunos fueron asesinados, y otros se escondieron, en grupúsculos de 2 o 3 personas. De esta forma resistieron hasta el 23 de agosto de 1944, cuando Rumanía rompió la alianza con la Alemania nazi y se puso al servicio del Ejercito Rojo.

Como describe el partisano Ilie Banica,

El pie de la foto original describe a estos hombres como partisanos
rumanos en Ucrania
(http://www.zweiterweltkrieg.org/phpBB2/viewtopic.php?f=23&t=2319)
´´Se acercaba el día 23 de agosto. La noche del 22 de agosto yo estaba en Chitila (pueblo de las afueras de la capital) y hablaba alli con un comisario de la policia que sostenía que se había roto el frente en Iasi y que las tropas soviéticas se estaban dirigiendo hacia Bucarest. Yo trataba de negar eso, para sacar más información. Me dijo que ésta era la realidad, que el comunicado fue difundido también en la radio y que él tenía también otras informaciones. Me presenté luego al Comité Central del PCR, junto con el compañero Victor Zeiceanu, quien había enfermado mientras tanto, y que se quedo en una casa en Bucarest. Aquí participé en la insurrección armada, en la detención del gobierno, y en la vigilancia a Antonescu en Vatra Luminoasa. Y con esto se acabó la misión de nuestro grupo.´´

Estos grupos de guerrilla, junto con los militares de las divisiones "Tudor Vladimirescu" y "Horia, Closca y Crisan" (divisiones formadas por el Ejercito Rojo entre los prisioneros rumanos que habían entendido quien era realmente su enemigo, la clase capitalista de su propio país) , constituyeron los futuros núcleos de la democratizacion del ejército de Rumania y de su policía.

La resistencia antifascista de los rumanos es un tema poco tratado por la historiografia actual, subordinada al anticomunismo recalcitrante en el cual se esconde hoy el resurgir del fascismo en toda Europa (especialmente, en los paises donde las oligarquias sufrieron la "dureza" de la redistribucion socialista de la riqueza entre los que la producían).

Mihail Sadoveanu, (1880-1961) uno de los mas grandes escritores rumanos de todos los tiempos, caracterizado desde sus inicios literarios por una gran sensibilidad social, apoyo desde los primeros momentos el triunfo del socialismo en Rumania, y ocuparia despues las funciones de Presidente de la Asamblea de Diputados tras las elecciones de 1946, además de ser uno de los cinco miembros del Presidium Provisional de la Republica Popular Rumana tras la Abdicacion del rey Mihai I, en diciembre de 1948.

En uno de sus grandes obras, titulada" Mitrea Cocor", Sadoveanu nos describe como los antes explotados y maltratados campesinos rumanos encuentran en el comunismo, aprendido en los campos de prisioneros del Ejército Rojo, una nueva esperanza. El libro tiene como protagonista a un huérfano que trabaja para un boyardo-terrateniente rumano en condiciones miserables, y que es obligado a ir a la guerra junto al ejército fascista de Rumanía en contra de la Unión Soviética. En el frente es capturado, algo que, sin embargo, cambiará su vida. En los campos de concentracion soviéticos acude a las escuelas antifascistas y entiende entonces lo que sus verdaderos enemigos han hecho hasta ahora con su vida. Así que se ofrece voluntario para entrar en el ejercito y luchar por la liberacion de su pais de las garras de los enemigos de los trabajadores.

El caso que se describe en "Mitrea Cocor", al igual que el otra obra clásica del socialismo rumano, "Carretera hacia el norte", de Eugen Barbu, fue el de muchos soldados rumanos, obligados a trabajar como bestias para sus boyardos y capitalistas antes de la guerra, y después empujados a luchar por los intereses de sus explotadores en una guerra que no era la suya. Tras ser capturados en el frente ruso, muchos prisioneros asistíann a las escuelas antifascistas se ofrecieron voluntarios para luchar en el ejército o como partisanos, tanto en la zona de Odessa o Crimea como en Stalingrado, y otros tantos fueron enviados a tierra rumana, o formaron parte de las divisiones rumanas socialistas, como los miembros de la mítica division Tudor Vladimirescu, la primera que entró en Bucarest el dia de la liberacion de la ciudad (30 de agosto de 1944) de manos del fascismo de Hitler y del Mariscal Antonescu y de, no lo olvidemos, de la complicidad del rey Mihai I.
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